martes, 6 de abril de 2010

Los jóvenes y la confusión consumista – ciudadano

La ciudadanía a lo largo de la historia ha sido considerada como una parte fundamental en la evolución de un estado y más aún como sinónimo, en algunos pueblos, de ostentar la calidad de adulto. Así por ejemplo, en los pueblos germánicos se consideraban adultos a los hombres que podían cargar el escudo y la espada, obteniendo con esto también la facultad de elegir al rey a través del llamado ruido de armas.

Hoy los jóvenes necesitan sentirse parte del país, pero muchos de ellos al no tener formación cívica, la cual se ha ido perdiendo con el tiempo, buscan otras formas de incluirse en la vida de esta larga y angosta faja de tierra, encontrando como forma más fácil el consumismo.

Vivimos bajo un sistema económico, que ha primado por sobre cualquier otra representación nuestra como sociedad, ¿qué hacen hoy en día los jóvenes para mejorar el porvenir? El sistema de ideales y formación cívica ha sido tapado y manoseado por imágenes ideales de una juventud consumista, individualista y sin conocimiento del concepto fraternidad, no haciendo nada por mejorar el país, sino que siempre buscando satisfacer las necesidades y egos personales.

En Chile, a partir del año 1973 el concepto de ciudadano pasa a un segundo plano al ser desconocido por el joven, gracias a la supresión de derechos civiles, al cierre de carreras como ciencia política y a la perdida de las clases de educación cívica en los colegios a partir de un cambio estructural de las mallas curriculares.

No solo esto es lo que ha degenerado el concepto de ciudadanía, es necesario agregar la poca evolución que ha habido en este aspecto en los últimos años dándole al joven un sistema engorroso de inscripción voluntario y un voto obligatorio de por vida el cual si no es efectuado, acarrea una sanción y un nada motivante sistema electoral como lo es el binominal generando algunas preguntas entre los jóvenes tales como:¿De qué sirve votar si mi voto no es decisivo?, ¿Para qué amarrarme de por vida si no me convence ningún candidato?, etc.

Al ver todas estas trabas y por el desconocimiento antes mencionado, el joven que necesita sentirse parte del país no busca ser ciudadano, pero si busca ostentar objetos o adquirir costumbres que produzcan la aceptación o admiración dentro de la sociedad, la adquisición de poder esta mediada hoy en día, por la adquisición de lo que nuestra sociedad nos dice que es el éxito… Mientras más tienes más eres.

Para demostrar lo anterior solo basta ver las grandes tribus urbanas que se han formado a partir de una necesidad insatisfecha, sentirse aceptados, donde todos sus integrantes son iguales, logrando la aceptación por poseer ciertos objetos y tener costumbres específicas de su grupo, dentro de los cuales no importa realmente quien eres… Importa cómo vistes y actúas.
La vida ciudadana con la que uno solía ser parte de un país, ha sido dejada en segundo plano por los jóvenes optando por una vida de consumo y apariencias, escogiendo las zapatillas de moda, los objetos electrónicos de última generación por sobre el votar, discutir o participar de cualquier forma en la vida civil de la república.

Joven despierta y construye un mejor país, la construcción de un país comienza por el interés común de sus ciudadanos, de sus discusiones y opiniones, el futuro de Chile depende de los que realmente quieren hacer historia y no de los que esperan ser aceptados por sus pertenencias mundanas

INFORMATE, CULTIVATE, CREE Y ¡PARTICIPA!

No hay comentarios: